| 3 cuotas de $8.166,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 3 cuotas de $8.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 2 cuotas de $12.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 3 cuotas de $10.239,37 | Total $30.718,10 | |
| 6 cuotas de $5.601,93 | Total $33.611,55 | |
| 9 cuotas de $4.019,63 | Total $36.176,70 | |
| 12 cuotas de $3.234,00 | Total $38.808,00 | |
| 24 cuotas de $2.307,39 | Total $55.377,35 |
| 3 cuotas de $10.548,07 | Total $31.644,20 | |
| 6 cuotas de $5.790,58 | Total $34.743,45 | |
| 9 cuotas de $4.332,96 | Total $38.996,65 | |
| 12 cuotas de $3.548,62 | Total $42.583,45 |
| 3 cuotas de $10.578,28 | Total $31.734,85 | |
| 6 cuotas de $5.956,77 | Total $35.740,60 |
| 18 cuotas de $2.595,91 | Total $46.726,40 |
| 1 cuota de $24.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 12 cuotas de $3.452,45 | Total $41.429,50 |
| 3 cuotas de $8.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.500,00 |
| 6 cuotas de $4.904,49 | Total $29.426,95 | |
| 9 cuotas de $4.082,78 | Total $36.745,10 | |
| 18 cuotas de $2.914,13 | Total $52.454,50 |
| 1 cuota de $28.525,35 | Total $28.525,35 | |
| 6 cuotas de $5.340,18 | Total $32.041,10 |
| 3 cuotas de $9.508,45 | Total $28.525,35 |
| 3 cuotas de $10.127,48 | Total $30.382,45 | |
| 6 cuotas de $5.781,18 | Total $34.687,10 | |
| 9 cuotas de $4.454,64 | Total $40.091,80 | |
| 12 cuotas de $3.774,42 | Total $45.293,15 | |
| 18 cuotas de $3.144,16 | Total $56.595,00 |
Llevar a los chicos a la cama es una tarea compleja que demanda tiempo: veinte minutos a media hora 'por las buenas' con un adulto entregado a acompañarlos; o mucho más que eso con un adulto fastidiado. ¿Por qué? Porque despedirse de mamá o papá cuando sonríen y están contentos es mucho más fácil y asusta menos que desprenderse de unos padres que se perciben hartos; que no pueden disimular el deseo de ver a sus hijos dormidos; que gritan o amenazan penitencias. Lamentablemente; los chicos no tienen un botón de encendido y apagado; por lo que tenemos que encontrar la forma de que vayan entregándose al sueño. Muchas veces ellos luchan contra eso; porque dormir implica dejar de jugar; dejar de estar con papá y o mamá y soltar amarras. Y; justamente; al estar quietos y callados en la cama se les vienen a la cabeza ideas; deseos; que pueden asustarlos y que durante el día quedaban fuera de sus mentes porque estaban entretenidos haciendo; jugando; viendo tele. Además; durante el día están al cuidado de algún adulto mamá; maestra que los protege de esos deseos y pensamientos que asustan; en cambio; a la noche quedan solos en sus camas con un mundo interno difícil de dominar al ir relajando controles y soltando amarras; lo que es indispensable para poder dormirse. Este libro; con la simpática vaca Paca que se hamaca y va relajando de a poco las distintas partes de su cuerpo; viene a ayudar a padres en el proceso de que sus chicos se queden dormidos. Los llevamos a la cama: un rato de charla; un rato de mimos; si no se hizo tarde; un cuento; alguna canción relajante eventualmente; rezar ; y a sumergirse; con una luz tenue; como propone la autora; en la historia de Paca. La primera vez; mirando las imágenes y; si con eso no alcanza; simplemente dejándose acunar por esas frases recitadas por mamá en voz baja. Como ocurre con muchas canciones y diversos juegos para los más chiquitos; las repeticiones les fascinan porque les dan seguridad; saben lo que viene y eso les permite disfrutar más. Si a esto agregamos la técnica de relajación implícita en el cuento; tenemos una fórmula imbatible para acompañar a los más chiquitos en el proceso de quedarse dormidos
Editorial: El Ateneo
Autor ; Agustina Lynch
ISBN. 9789500214995
