| 3 cuotas de $7.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.500,00 |
| 3 cuotas de $7.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.500,00 |
| 1 cuota de $23.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.500,00 |
| 2 cuotas de $11.750,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.500,00 |
| 3 cuotas de $9.821,43 | Total $29.464,30 | |
| 6 cuotas de $5.373,28 | Total $32.239,65 | |
| 9 cuotas de $3.855,57 | Total $34.700,10 | |
| 12 cuotas de $3.102,00 | Total $37.224,00 | |
| 24 cuotas de $2.213,21 | Total $53.117,05 |
| 3 cuotas de $10.117,53 | Total $30.352,60 | |
| 6 cuotas de $5.554,23 | Total $33.325,35 | |
| 9 cuotas de $4.156,11 | Total $37.404,95 | |
| 12 cuotas de $3.403,78 | Total $40.845,35 |
| 3 cuotas de $10.146,52 | Total $30.439,55 | |
| 6 cuotas de $5.713,63 | Total $34.281,80 |
| 18 cuotas de $2.489,96 | Total $44.819,20 |
| 1 cuota de $23.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.500,00 |
| 12 cuotas de $3.179,94 | Total $38.159,30 |
| 3 cuotas de $7.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.500,00 |
| 6 cuotas de $4.623,23 | Total $27.739,40 | |
| 9 cuotas de $3.795,51 | Total $34.159,60 | |
| 18 cuotas de $2.637,22 | Total $47.470,00 |
| 1 cuota de $27.017,95 | Total $27.017,95 | |
| 6 cuotas de $5.010,20 | Total $30.061,20 |
| 3 cuotas de $9.005,98 | Total $27.017,95 |
| 3 cuotas de $9.714,11 | Total $29.142,35 | |
| 6 cuotas de $5.545,21 | Total $33.271,30 | |
| 9 cuotas de $4.272,82 | Total $38.455,40 | |
| 12 cuotas de $3.620,37 | Total $43.444,45 | |
| 18 cuotas de $3.015,83 | Total $54.285,00 |
Llevar a los chicos a la cama es una tarea compleja que demanda tiempo: veinte minutos a media hora 'por las buenas' con un adulto entregado a acompañarlos; o mucho más que eso con un adulto fastidiado. ¿Por qué? Porque despedirse de mamá o papá cuando sonríen y están contentos es mucho más fácil y asusta menos que desprenderse de unos padres que se perciben hartos; que no pueden disimular el deseo de ver a sus hijos dormidos; que gritan o amenazan penitencias. Lamentablemente; los chicos no tienen un botón de encendido y apagado; por lo que tenemos que encontrar la forma de que vayan entregándose al sueño. Muchas veces ellos luchan contra eso; porque dormir implica dejar de jugar; dejar de estar con papá y o mamá y soltar amarras. Y; justamente; al estar quietos y callados en la cama se les vienen a la cabeza ideas; deseos; que pueden asustarlos y que durante el día quedaban fuera de sus mentes porque estaban entretenidos haciendo; jugando; viendo tele. Además; durante el día están al cuidado de algún adulto mamá; maestra que los protege de esos deseos y pensamientos que asustan; en cambio; a la noche quedan solos en sus camas con un mundo interno difícil de dominar al ir relajando controles y soltando amarras; lo que es indispensable para poder dormirse. Este libro; con la simpática vaca Paca que se hamaca y va relajando de a poco las distintas partes de su cuerpo; viene a ayudar a padres en el proceso de que sus chicos se queden dormidos. Los llevamos a la cama: un rato de charla; un rato de mimos; si no se hizo tarde; un cuento; alguna canción relajante eventualmente; rezar ; y a sumergirse; con una luz tenue; como propone la autora; en la historia de Paca. La primera vez; mirando las imágenes y; si con eso no alcanza; simplemente dejándose acunar por esas frases recitadas por mamá en voz baja. Como ocurre con muchas canciones y diversos juegos para los más chiquitos; las repeticiones les fascinan porque les dan seguridad; saben lo que viene y eso les permite disfrutar más. Si a esto agregamos la técnica de relajación implícita en el cuento; tenemos una fórmula imbatible para acompañar a los más chiquitos en el proceso de quedarse dormidos
Editorial: El Ateneo
Autor ; Agustina Lynch
ISBN. 9789500214995
